21 de febrero de 2014

Entre fogones - Albóndigas "mini" fritas

Albóndigas "mini" fritas
La receta de "mis" albóndigas "mini" es muy sencilla de realizar, viene muy bien para liquidar restos y se puede comer de muchas maneras, como veremos a continuación.



Ingredientes


  • Pan de ayer / duro
  • Leche
  • Carne picada
  • Queso (uso emmental, pero cualquier curado o semi-curado irá bien, incluso un queso azul).
    Un detalle: si os gusta, usad queso de cabra. El resultado es de gourmets...
  • Champiñones / setas /ambas cosas
  • Cebolla
  • Mostaza en granos (mejor dulce)
  • Hierbas aromáticas (empleo mis clásicos: hierbas provenzales)
  • Curry (si os gusta y tenéis un estómago resistente: hace bomba con la mostaza)
  • Sal / pimienta
  • Harina
  • Un huevo
  • Pan rallado
Como he dicho al principio, podemos variar los componentes y aprovechar para gastar restos de lo que tengamos en casa (zanahorias, pimientos, puerros, etc.).

Preparacíón


Por una parte, cortamos el pan y lo ponemos en remojo en leche. En media hora a más tardar estará bien blando (si no, le añadimos leche), con lo que cogeremos un tenedor para picar la mezcla hasta obtener una masa homogénea. Ojo: No se trata de que quede demasiado líquida porque luego, a la hora de mezclarla con el resto de ingredientes, resulta demasiado blanda y más complicada de manejar a la hora de darle forma.

Por otra, picamos la cebolla y los champiñones, y partimos en daditos el queso (siempre que su textura lo permita). Mezclamos estos ingredientes con la carne picada, la mostaza en granos, la cebolla, las hierbas y el curry si le vamos a echar. Con la ayuda de un tenedor, trabajamos la mezcla hasta que sea bien homogénea y los ingredientes estén repartidos por todas partes. Una vez llegados a este punto, añadimos el pan mojado en leche y repetimos la operación. 

A estas alturas de la historia, tendremos preparados dos platos hondos: uno con el huevo batido (podéis usar solo la clara, es más ligera) y otro con el pan rallado.

Sobre una tabla, extendemos harina y empezamos a trabajar la masa en forma de bolitas. Si os enharináis las manos se os pegará menos el menjunje, pero no os hagáis ilusiones: la cosa pringa. Para que todas tengan el mismo tamaño (es más bonito, y se hacen todas al mismo tiempo en vez de tener albóndigas crudas y otras achicharradas) podemos "medir" con una cuchara que nos ayudará a coger siempre la misma cantidad de mezcla. 

Cuando tengamos todas la bolas acabadas y bien enharinadas, las mojaremos en el huevo y pasaremos por el pan rallado para empanarlas. De ahí a la freídora (o a la sartén), con el aceite bien calentito. En diez minutos como mucho tendremos nuestras pequeñas delicias listas para comer. 

Presentación


Las uso o bien como aperitivo - o tapa - acompañadas de una buena mahonesa. También las empleo como un ingrediente más en ensaladas (de lechuga, no de pasta o de patatas), aderezado todo con una vinagreta con un ligero toque a mostaza. Finalmente, aunque habrá miles de forma de comérselas, también las utilizo en sopas y caldos de verdura. Sí, sí: en remojo.

Por cierto, se congelan muy bien, tanto antes como después de fritas, o sea que os podéis liar a hacer y apartar para varias veces. ¡Saca de más de un apuro cuando tenemos visitas inesperadas!

¡Que aproveche!