1 de julio de 2012

Blanca Nieves y la leyenda del cazador

Aviso, desde el cariño, que voy a hablar de la película sin cortarme, con lo cual si no la habéis visto, y tenéis intención de hacerlo, NO sigáis leyendo. Luego no quiero quejas...
Ah, y a los incondicionales de la novia vampiro: respeto vuestra adoración por ella, pero tengo una opinión y estoy en mi derecho de expresarla.

Cartel oficial de la película

Bueno, amig@s, ayer tocó ir al cine a ver Blancanieves y la leyenda del cazador, otro remake del cuento de los hermanos Grimm el cual, dicho sea de paso, de pequeña me aburría cosa mala. Después de ver el tráiler, pensé que podría ser una buena adaptación, más negra, épica y original. A pesar de ver a la niña de los vampiros en el reparto, me apetecía mucho ver a Charlize Theron en el papel de mala malísima (de la misma manera que sólo por ver a Angelina Jolie hacer de Maléfica me tragaré la película en cuanto salga), y pensé que en el peor de los caso, el marido de la Pataky está bueno y verlo durante dos horas (sí, dos larrrgas horas) no me supondría un problema.



Pues lo primero es que el tráiler es lo mejor de la película. No esperéis ver nada más.


Vamos a ir por partes. Como hace tiempo que perdí la inocencia y la esperanza de ver una película de entretenimiento decente, no esperaba gran cosa de la cinta. Y no me equivoqué, aunque en conjunto, digo bien: en conjunto, no me ha disgustado del todo. Tiene bastantes cosas malas pero también buenas y al final se deja ver. Empezando por el principio, y si partimos de la premisa que Kristen Stewart debe, como Blancanieves, ser más guapa que su madrastra Charlize Theron, habemus el primer y garrafal fallo de guión. Se me echarán encima los fans de la serie de vampiros edulcorados, y quizá pueda parecer exagerado, pero lo cierto es que no ves otra cosa durante la película. No da la talla, es un fallo de casting imperdonable. 

Varias imágenes de Kristen Stewart como Blanca Nieves. La primera, si no recuerdo mal, cuando está perdida en el bosque después de escapar del castillo. La segunda, con armadura, cuando lidera las tropas fieles a su difunto padre para recuperar el reino y la tercera, después de que el beso del cazador la devuelva a la vida. 
No resulta creíble en ningún momento. El sosa, falta de gracia y elegancia - a ratos es de hecho demasiado masculina y bestiaja; no hay manera de encajarla en el papel de una princesa que debe ser guapa - lo siento, es que me parece fea, pero para gustos... - delicada, refinada... en fin, que no. Lo otro es que deja mucho que desear como actriz. Creo que ha aprendido de la saga Crepúsculo que no necesita esforzarse para conseguir pasta, porque en mi vida he visto alguien tan inexpresivo y aburrido como esta muchacha. Tiene esa cara de asco, o como leí hace tiempo en otro blog, de estar oliendo algo podrido, que pone para todo. Está contenta, cara de asco. Está triste, cara de asco. Está furiosa, cara de asco. Está enamorada, cara de asco. Es acojonante. Debe tener los músculos faciales paralizados o algo así. En fin, entiendo que su fichaje ha respondido más a criterios económicos que cualquier otra cosa, por aprovechar el tirón de la interminable saga de los chupasangres y poner a todos los adolescentes del mundo a comprar entradas. Una pena, estoy segura de que no habrían tenido dificultades en encontrar a una actriz, aunque fuera desconocida, que diera mejor con el personaje.


El Cazador, interpretado por Chris Hemsworth
A parte del claro error a la hora de elegir a la actriz principal, se aprecian también algunos fallos de guión y otras cositas un tanto raras. La película nos da una primera media hora muy entretenida, en la que se nos va poniendo en situación, sin profundizar tampoco mucho dicho sea de paso. Conocemos a los padres de Blancanieves, asistimos a la muerte de su madre (por arte de magia digo yo, no explican ni como ni por qué) y a la aparición de la bruja Ravenna en sus vidas. Vemos como ésta asesina al rey una vez desposada y como toma el castillo, abriendo las puertas a su ejército. Blancanieves queda atrapada en el interior y es encerrada durante años hasta que consigue escapar, de forma un tanto rocambolesca, cuando la reina malvada envía a su hermano Finn a buscarla, después de que el espejo mágico le dijera que ya no es la más bella del reino y que si se la carga, ya no necesitará aspirar la energía vital y la belleza de chicas inocentes para mantenerse joven y atractiva. Al conocer que la adolescente ha huido al bosque, manda al cazador (Chris Hemsworth) a buscarla ya que conoce el terreno y Ravenna carece de poderes allí. Pero éste decide, primero por dinero, luego por sentido del deber, ayudarla en su idea de recuperar lo que es suyo y acabar con la bruja. Y aquí, cuando te estás relamiendo pensando que la cinta va a ser la hostia, termina la acción. Es como si hubiesen cambiado de guionista así, de golpe, y a partir de entonces, la película se hace más aburrida, vacía y carente de interés. Si no fuera por la genial aparición de los enanitos, magistralmente interpretados y caracterizados, la segunda mitad de la historia se haría infumable... 


El hermano tarado de Ravenna, Finn, interpretado por
Sam Spruell
Los personajes se vuelven erráticos, intentando expresar unas vivencias y unas emociones sin conseguirlo, principalmente porque no se ahonda en ningún momento en partes de la historia que, quizás, hubiesen dado mayor contundencia al argumento. Por ejemplo, la niñez de Ravenna, que es cuando ella se convierte en lo que es, sólo se toca de refilón, con unos nefastos e inútiles flashbacks que no cuentan nada y te dejan con ganas de más. En el caso del cazador, no se entiende bien qué dolor tan tremendo aguarda en su interior, aunque sepamos que es a causa de la muerte de su esposa. Tampoco los cambios de comportamiento que tiene: primero la ayuda por dinero, luego parece que lo hace por honor o por ayudar desinteresadamente, pero en cuanto se entera de quién es en realidad su protegida, huye como un cobarde para luego volver... todo eso sin contextuar qué pasa en él para justificar esos cambios de humor. También pasa con Bella. Perdón, Blancanieves. Parece que su destino le viene grande pero luego se aferra a él. No se aprecia que su largo encarcelamiento le haya causado trauma alguno, a pesar de haberse quedado huérfana, de haber visto a su padre asesinado y de que Ravenna haya traicionado su confianza. Tampoco se la ve con ganas de venganza, ni preocupada por su pueblo. Falta relleno, la verdad, y acaba sonando a hueco. Una pena.

Por otra parte, ocurren cosas porque sí, un poco sin venir a cuento, como la aparición de William, su amor de la infancia, que no sirve para nada en el desarrollo posterior de la historia. Nos muestran también planos de Charlize Theron, en una manera descarada - e inútil - de llenar la pantalla y evitar que el espectador se mosquee demasiado gracias a la teatralidad del personaje y el talento de la sudafricana. Charlize está absolutamente soberbia en su papel, pero su talento, desgraciadamente, no consigue salvar la cinta. Como he dicho antes, la aparición de los enanitos ayuda a mejorar lo que queda de película. Son geniales, llenos de humor, valientes y gamberros. Creo que son lo que más me ha gustado, y eso que de pequeña los aborrecía, por cansinos y por sus estúpidas canciones... sólo me ha resultado estúpido el funeral de uno de ellos, con una cancioncilla horrorosa y, como siempre, la cara de asco de doña vampira. La cosa empeora cuando llegan a reunirse con los señores que aún son fieles a la memoria del rey, con Blancanieves muerta después de tragarse la manzana que le da la reina, haciéndose pasar por su amor de infancia. 

Los enanitos
Resulta que el beso que la despierta es el del cazador, quitándole cualquier atisbo de interés al personaje de William. Pero no creáis que empieza una bonita historia de amor entre ambos, nooooooo. Blancanieves espabila, así de repente, y se pone al frente de los hombres con la intención de recuperar el castillo y su reino. La arenga que pronuncia es, de lejos, el discurso más patético que he escuchado en mi vida. Pero allí van y la siguen en su hazaña. Si esperáis una batalla en condiciones, haceros con la idea de que no. Es la tónica general de la película, de hecho. No entiendo por qué la han definido como épica, porque las batallas y las luchas son decepcionantes. Pero en fin, que logran su objetivo, entran en el castillo, Blancanieves se carga a la malvada Ravenna y ya está. No hay bodorrio, ni vidas felices ni perdices. El final es especialmente ridículo, cuando podemos ver a la muchacha intentar sonreír, o mostrar satisfacción por haber recuperado lo suyo y ser reina, y sólo asistimos a una sucesión de muecas y tics nerviosos que te dan ganas de reír, la verdad... 

A por el castillo
Dentro de los aspectos positivos, incluiría la puesta en escena, los efectos especiales y la fotografía. Su calidad es innegable. Todo anda en un ambiente duro, negro aunque no demasiado recargado. La recreación del bosque oscuro está muy lograda, con las ramas que se mueven como serpientes, los gases, etc. Me gustó menos el bosque mágico en el que viven los enanitos, principalmente porque las hadas se parecían a Golum y me entraron ganas de llorar... Bonitas también las imágenes en barca con las mujeres desfiguradas, o del asalto al castillo. La cabalgata en la playa queda preciosa. Los efectos especiales que acompañan a Ravenna son espectaculares. Cuando le rodean los cuervos, cuando "sale" del suelo tras regresar de envenenar a Blancanieves, cubierta de un líquido negro, el envejecimiento de su rostro, etc. Lo más llamativo es el espejo, el cual es en realidad una silueta dorada que sale de él y a la que se dirige la reina. Me pareció impresionante y muy original.

Espejito, espejito...
Dentro de lo positivo también la actuación de Charlize Theron, sólo trabada por los propios límites del guión. Está deslumbrante, borda su interpretación de la bruja malvada con un puntito de sobreactuación que encaja muy bien con el personaje, y pasea su belleza rodeada de los efectos especiales que he mencionado antes, con unos trajes estupendos y una puesta en escena muy lograda;todo enfatizado por su saber hacer. También me gustó Thor, digo, Chris Hemsworth, en su papel de hombre de acción bastante consistente. Los enanitos, ya lo he comentado, están muy bien, así como el hermano de Ravenna, que aporta cierto toque de locura sicópata al principio de la película. Imbebible, al igual que la Stewart, el pobre Sam Claflin, que da vida a William. Buena parte de la culpa recae en los guionistas, que han creado un personaje que no sirve absolutamente para nada, pero el muchacho no hacer mucho por intentar hacerlo dignamente. 

Charlize Theron ¿En serio Kristen Stewart es más guapa que ella? Venga ya, hombre...
En fin. Que la película se deja ver, siempre y cuando no vaya uno al cine con las expectativas muy altas, porque no cumple con ninguna Entretiene, no se hace demasiado larga a pesar de durar dos horas y tener ratos realmente soporíferos. Repito que no esperéis batallas apabullantes, ni combates cuerpo a cuerpo dignos de nada, ni historia de amor con final feliz, ni que Kristen Stewart haya aprendido a actuar para la ocasión, ni que Charlize Theron se desnude, ni ver una cosa que marcará un antes y un después en la historia del celuloide. ¡Estamos en la era del cine de usar y tirar, pequeños!

Adieux!

Nota: créditos detallados de la obra de arte, aquí.