18 de junio de 2012

Bones: final de la 7ª Temporada

Cartel promocional de la séptima temporada
Aviso, desde el cariño, de que podría darse que, en las siguientes líneas, hable de más del episodio en cuestión. Por lo tanto, agradecería que los que no lo hayan visto y no quieran que les fastidie la juerga dejen de leer antes de luego echarme en cara que me he ido de la lengua.

El pasado viernes, la cadena Fox emitió el episodio final de la séptima temporada de Bones. Por si alguien no conoce esta serie, se trata de una prodigiosa antropóloga forense (Temperance Brennan, o Huesos) que le echa un cable al FBI (concretamente al agente Seeley Booth) en casos cuanto menos peliagudos. Aquí el link a la Wikipedia. El planteamiento puede no parecer muy original (últimamente sólo vemos a videntes, mentalistas, escritores, bichos raros, ladrones, médicos o lo que sea ayudando a las fuerzas del orden), pero ha dado lugar a uno de los mejores productos televisivos de los últimos años. 



Al principio me recordaba un poco Crossing Jordan, salvando las distancias (a mi parecer, ésta era quizá mejor producto que Bones pero habría que analizarlo en detalle), por eso de la forense un poco arisca, asocial y especial a la hora de relacionarse con los demás. Con drama familiar a cuestas, igual que la buena de Brennan, con esa tensión sexual no resuelta con el prota masculino, en fin, ya entienden lo que quiero decir. Pero Bones engancha de otra manera gracias a una dirección magistral y unos actores que dan mucha credibilidad a sus personajes. 

Y el episodio del otro día, desde luego, es uno de los mejores finales de temporada que he visto hasta ahora (junto con el episodio de CSI dirigido por Quentin Tarantino - que da fin a la quinta temporada - y el del final de la sexta temporada de House).

Desde los primeros minutos vamos intuyendo que algo gordo va a ocurrir, y esta sensación no hace más que ir creciendo conforme pasan los minutos, acompañado todo por una sublime y muy cuidada banda sonora (otra gran característica de la serie). Somos testigos de cómo se cierra la trampa tendida a Huesos, y vemos con cierta desazón como el malo malísimo, aquél genio de la informática sicopático, la acorrala poco a poco hasta no dejarle otra salida que la huida hacia ninguna parte... cosa que no me esperaba, o al menos no de la manera en que acaba ocurriendo.

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Lo mejor de todo (o lo peor, más bien) es que se trata de un doble episodio, por lo que tendremos que esperar meses antes de saber qué va a pasar; si estamos ante una trama puntual o vislumbrando la línea argumental de la próxima temporada. En menos de una hora me he reconciliado absolutamente con la serie. No es que dejara de verla ni mucho menos, soy fiel al producto, pero estos últimos episodios, con bebé de por medio, hemos encontrado el amor y qué felices somos... hum... llegué a hartarme un poquito y temía estar asistiendo al final de la serie. Además, como en otras muchas producciones, los casos hacía tiempo que habían perdido chicha y cuota de pantalla a favor de las relaciones personales de los personajes. Entiendo que eso es lo que vende, de hecho, lo comenta Brennan en algún episodio cuando presenta su libro en televisión y sólo le preguntan por las escenas de alto voltaje, mientras que ella defiende la intriga científica que, parce ser, no interesa a nadie. Pero después de ver lo que vi el pasado viernes, amigos/as (seamos paritarios), no creo que pueda pasar tantos meses sin saber qué pasará.

¿Una Brennan fugitiva, ayudada sólo por sus fieles compañeros y amigos? La verdad, sólo con pensarlo se me hace la boca agua...

Adieux!

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