10 de noviembre de 2011

Otra gran idea que no funcionará jamás...

Adrià Rodríguez
Ayer, a última hora de la mañana, leí un artículo en El País digital que me ha dado que pensar. Bueno, en un principio, reconozco que no tenía ni puñetera idea de lo que se trataba, total, que me he pasado horas documentándome. Pero la idea que me había hecho de primeras parece ser la buena. Nuestros amigos del Movimiento 15M / Democracia Real Ya / Indignados han dado con la solución a nuestras duras vidas trabajando como burros para ganar tres malas perras (o bien se la han solucionado a los vagos subvencionados que no sabían ya de qué teta chupar... vamos, según el punto de vista de cada cual). Ahora, fuera de bromas y sarcasmos, se trata de la Renta Básica Universal, y merece la pena echarle un vistazo.

La propuesta viene de Adrià Rodríguez, en el artículo (que os enlazo) Una renta básica universal nos sacará de la crisis y romperá la precariedad, aunque la idea ya se comentó en las diversas acampadas indignadas (más publi aquí) de la pasada primavera

Philippe Van Parijs y Robert van der Veen

Daniel Raventós
Santa Wikipedia me puso sobre la pista de una asociación internacional, la Basic Income Earth Network (Red Renta Básica en su división española), fundada en 2001 con el objetivo de promover la propuesta de Renta Básica, la cual definen como ingreso pagado por el Estado como derecho de ciudadanía, a cada miembro de pleno derecho o residente de la sociedad, incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra manera, independientemente de cuales puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva. La propuesta original surgió en 1986 en la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica, por iniciativa de Philippe van Parijs y Robert van der Veen. Hasta la creación de la red internacional en sí, su debate se limitaba principalmente al ámbito académico pero a partir de entonces, han intervenido varios economistas y sociólogos que han favorecido la eclosión de esta teoría a niveles, digamos, más públicos. Eso no habría sido posible sin la suscripción abierta a esta idea de personalidades internacionales como los premios Nobel de economía Herbert Simon y James Jobin, Lord Dahrendorf, Andre Gorz o el ex-primer ministro francés Michel Rocard. Aquí en España, su máximo defensor en la actualidad es Daniel Raventós.

Herbert Simon, James Jobin, Lord Dahrendorf, Andre Gorz y Michel Rocard
La Renta Bésica ha recibido varios nombres a lo largo del tiempo, como "subsidio universal garantizado", "ingreso básico universal", "ingreso ciudadano", "paga ciudadana" o "ingreso mínimo". Y, por lo visto y leído, suele confundirse con cualquiera de los subsidios que otorga el Estado de Bienestar. Sin embargo, la gran diferencia reside  en que la Renta Básica Universal se daría a TODOS, sin ningún tipo de condición (desempleo, riesgo de exclusión social, minusvalía, familia numerosa, etc.) ni comprobación alguna de ingresos por parte de las autoridades de turno.

Hasta ahora bien. Podríamos pensar que esta propuesta tiene por único propósito erradicar la pobreza de este triste mundo. Entiendo que, en los países pobres, garantizaría una calidad de vida mínima a aquéllos que ahora mismo se están muriendo de hambre, de sed o de cualquier enfermedad. Y en "nuestros" países desarrollados, les echaría un cable a aquéllos que, sobre todo a raíz del estallido de la crisis económica mundial, se han encontrado sin ingresos y con la soga al cuello.Pero los defensores de la Renta Básica van más allá, pues le atribuyen más efectos que permitirían mejorar el funcionamiento de la sociedad y cambiar el concepto que tenemos hoy en día de ella. Así, aseguran que:
  • Mejoraría la situación de las personas con rentas bajas o muy bajas
  • Los trabajos más desagradables y/o menos cualificados se valorarían más, por lo que se pagarían mejor
  • Desaparecería la problemática de que los parados subvencionados trabajen en negro al mismo tiempo
  • El Estado no desperdiciaría dinero en investigar a trabajadores no declarados, puesto que la Renta Básica no se perdería al tener empleo
  • Trabajar como autónomo sería menos arriesgado, y más personas se atreverían a montar sus propios negocios
  • Los sueldos de las granes rentas, aunque también recibirían su Renta Básica, estarían más gravadas. Así, el Estado recuperaría más dinero del invertido
Mejoraría la situación de las personas con rentas bajas o muy bajas

En un primer momento, no me gusta la idea de dar una propina a personas que no trabajan - y/o no quieren hacerlo. No creo que así se incentive a nadie a buscar trabajo ni a ser ciudadanos económicamente responsables y sostenibles (salvo que la paguilla sea tan pequeña como para no permitirnos ni medio capricho). A parte, no sé cómo se podría sostener a nivel económico. Ojo, que sí me parece correcto, o ético, echar una mano a quien se haya quedado necesitado, pero siempre temporalmente, de forma a que pueda buscar y encontrar la manera de mejorar su situación y, eventualmente, prosperar. Claro que éso sólo es posible en sociedades desarrolladas, porque mi pobre negrito muerto de sed y de hambre difícilmente va a encontrar en su tierra una manera de salir adelante... Y no me vengáis ahora con monsergas políticamente correctas que no estoy insultando a nadie.

Los trabajos más desagradables y/o menos cualificados se valorarían más, por lo que se pagarían mejor
Cabe esperar que los salarios bajos de trabajos desagradables y/o poco cualificados tenderían a subir. Al cobrar un subsidio fijo con o sin empleo, alguien que necesitara barrenderos tendría que pagarles bien, o, al menos, algo más que la renta (si no es que ni me molesto en salir de casa). Igual con las limpiadoras, los basureros, los currantes de noche en peajes o gasolineras, en fin, un sinfín de gremios que dejan nuestra sucia y maloliente sociedad como una patena, o simplemente pringan para hacernos las vida más fácil y agradable. Pero de todos modos, con la consciencia empresarial que se gastan por aquí, y el nulo respeto al trabajador en general, imagino que mi (hipotético) jefe me diría algo así: "Mira, maja. Antes te pagaba 1000€ al mes. Como ahora recibes 400€ por la patilla, pues te pagaré 600, que para eso me fríen a impuestos y me cuestas un riñón". Vamos, es que hasta lo estoy oyendo...

Desaparecería la problemática de que los parados subvencionados trabajen en negro al mismo tiempo
Supongo que tardaríamos poco en encontrar la forma de darle la vuelta a ésto, sobre todo en el país del hecha la ley, hecha la trampa... De todos modos, la mayor parte de los que cobran por desempleo curran bajo cuerda porque, entre otras cosas, con el paro no les llega. Y viene entonces mi siguiente duda. ¿Cómo calcularíamos el importe de la Renta Básica? He encontrado varias propuestas, como establecerla en el umbral de pobreza del país, o dividir el montante mensual que gasta el Estado en políticas sociales y/o de bienestar entre el número de habitantes. Según una entrevista a Daniel Raventós, esta división daba en el año 2000 una paga mensual perpetua de 420€ por barba (120€ para menores de edad). Me encantaría conocer el importe en estos tiempos de crisis, aunque Adrià Rodríguez propone un importe igual o poco inferior al salario mínimo interprofesional, que anda actualmente por los 640€... 

El Estado no desperdiciaría dinero en investigar a trabajadores no declarados, puesto que la Renta Básica no se perdería al tener empleo
Hummmmmm... ¿o sea que no habría tantos funcionarios inspeccionando declaraciones de la renta, niveles de vida, gastos varios, fraudes a la Segruridá Sociá, etc? ¡Qué rica utopía! Está claro que si no pierdo la renta, aunque sea por un trabajo a tiempo parcial mal pagado, no me tengo que plantear trabajar en negro por temor a perder un ingreso... sip, podría ser útil...

Trabajar como autónomo sería menos arriesgado, y más personas se atreverían a montar sus propios negocios

Los sueldos de las granes rentas, aunque también recibirían su Renta Básica, estarían más gravadas. Así, el Estado recuperaría más dinero del invertido
A mí, estas últimas dos afirmaciones me parecen contradictorias, pues pienso que si monto un negocio para mejorar mis ingresos y mi calidad de vida, no es para que luego me grave más Hacienda. ¿Se podría entonces renunciar a la Renta Básica? ¿Aunque no cobrara dicha renta, tendría que pagar los impuestos de los que se alimenta? Supongo que sí, sino de dónde iba a salir su financiación... Por consiguiente, no entiendo qué ventajas tiene a nivel de autoempleo. Me suena a la misma cantinela de siempre: aquí, cuatro pagan impuestos para que otros tantos se rasquen la barriga a dos manos. No sé qué opináis vosotros...

Otra duda que no me deja vivir es saber cuántas cosas del día a día (necesarias o imprescindibles, no estoy hablando de costearnos un viaje en todo incluido alrededor del mundo ni chorradas de éstas) se podrían costear. Quiero decir, muchos tenemos hipotecas demenciales. O alquileres antipáticos. Luego vienen los gastos de calefacción (o de aire acondicionado para los más sibaritas), de agua, de comida, de transporte... ¿Todos éstos se subvencionaría de otra manera? Si no hablaríamos de una paga bastante elevada, entiendo yo, porque el coste de la vida es bastante elevado si lo piensas fríamente... En fin, más dudas que al principio para una idea, la de la Renta Básica Universal, que moviliza gente de todos los rincones de nuestro bello y abarrotado planeta, sean ricos o pobres. Investigadores, sindicatos -cómo no - políticos, ciudadanos de a pie, escritores, filósofos o profesores contribuyen al estudio de la implantación y viabilidad de la idea. Se organizan congresos nacionales e internacionales, se editan libros y vídeos y, a fin de cuentas, se intenta lograr que cada día más personas sepan de qué se trata, y por consiguiente hacer más presión a favor de su puesta en marcha o, por lo menos, para garantizar su difusión. Y por lo visto tanto trabajo da sus frutos, puesto que sin el artículo sobre la propuesta de Adrià Rodríguez, seguiría sin saber de la mera existencia de ese ideal y no habría puesto este huevo.

En conclusión, me pregunto si más allá de garantizar un mínimo bienestar económico a los ciudadanos, esta renta no cambiaría completamente el concepto de Estado y de Sociedad... sería necesario modificar muchos de los parámetros por los que nos regimos todos (pobres, ricos, empresarios, Banca, funcionariado, emprendedores, autónomos, especuladores, en fin, todas las capas de la sociedad)... no sé, me parece demasiado trabajo para la egoísta especie humana, y creo que jamás seremos capaces de poner en marcha semejante idea. Nos gusta demasiado ser mejor que otro, o al menos parecer que tenemos más cosas y vivimos mejor, aunque sólo sea a base de tarjetazos...

Eso sí, veréis como a los animalitos de Dios no les preocupa en absoluto...

Adieux!