28 de octubre de 2011

El documental de la sobremesa: fauna de las cloacas televisivas

Bueno, últimamente no hay día en que no me sobresalte alguna noticia desagradable, pero la de hoy supera el límite de lo que puedo soportar sin vomitar. Mañana, la madre del "Cuco", encubridor en el crimen de Marta del Castillo, dará una entrevista a Jordi González en su - horrible - programa La Noria. Se rumorea de hecho que recibiría a cambio de la operación diez mil euretes, supongo que a modo de premio por haber criado semejante personaje.
¿Vamos a ver. Es realmente necesario infringir la más elemental regla de ética para ganar algo de audiencia? Supongo que lo siguiente será entrevistar al Carcaño en cuanto acabe el juicio y pagarle por mentir... O meterlos a todos en la casa de Gran Hermano. O enviar a cualquiera de ellos a Hombres, Muejeres y viceversa - o como se llame este otro grandísimo programa - para que encuentren novieta.
Fuera de coña, y objetivamente, me parece que las cadenas (sobre todo Antena3 y Tele5) se han metido en una carrera peligrosa en cuanto al modo de cubrir según qué noticias de sucesos.
Me viene a la mente el caso del juicio por la muerte de la pequeña Mariluz Cortés, donde los reporteros se pegaban por conseguir una declaraciones de la mujer del asesino -  por otra parte, una señora mentalmente enferma, que eso tampoco les frena. Al final se llevó el gato al agua El Programa de Ana Rosa, cuando emitieron en directo la "confesión" de la señora reconociendo que su media naranja se había cargado a la cría. Al final la cosa acabó con gente del programa - y de otras cadenas - declarando para explicar si habían o no presionado a la criatura de alguna u otra manera.
Estos días, en este sórdido juicio por la muerte de Marta del Castillo, los programas compiten por hablar con el abogado de uno, el familiar de otro, por la exclusiva de si internan otra vez al Cuco, etc. Resulta cuanto menos cansino. Luego hay diversidad de datos, puesto que si en una cadena comentan blanco, la otra desmiente diciendo negro. Al final, desinformación por todas partes y juicios paralelos para poner aún más nervioso al personal.
Hace pocos días, emitieron en Antena3 una "entrevista en exclusiva" de la mujer del pobre hombre que falleció en el accidente provocado por José Ortega Cano. ¿Para qué? ¿Qué pensarían que iba a decir estos lumbreras que nos dan el pienso televisivo? Otra cosa igual. Que si no va a perdonar (lógico), que si sólo pide que se haga justicia (la lleva clara), que si se siente muy triste, en fin. ¿Es realmente necesario compartir "con todos nosotros" el dolor de una persona destrozada? Morbo, morbo y más morbo; y muy poco respeto por las víctimas.
No me extraña que los delincuentes se crezcan ante los jueces y ante cualquiera. Les hemos convertido en estrellas mediáticas.
Y ¿qué hará mañana la madre del Cuco en La Noria? ¿Qué dirá? Pongo la mano (o mejor las dos) en el fuego por que mentirá. No creo que de repente diga: "pues sí, mi nene es un hijoputa que ha violado a su amiga, ha visto como su colega la ha matado y le ha ayudado, con otros tantos sinvergüenzas, a deshacerse del cuerpo. De hecho, la cría está en tal sitio". Tampoco me la imagino pidiendo perdón a la familia de la víctima; más bien todo lo contrario. Será del estilo "mi pobre niño, que es una bellísima persona. No es como quieren haceros creer" y bla, y bla, y bla. Hay que ver que injusto es este mundo, oye. Unos padres buscando el cadáver de su hija en ríos y basureros, y otros intentando defender el honor de sus vástagos.
No podrán tampoco, en Tele5, esgrimir el eterno - y manido - concepto de la información, puesto que por lo general, y sólo es mi humilde opinión, esta cadena se la suele pasar por el forro de los cataplines sin ningún tipo de pudor.
Y por si les quedaba alguna duda, mañana, además de la madre que parió al sujeto, tendrá su espacio nuestro queridísimo Mario Conde -  sí, el que estuvo en la cárcel por lo del banco aquél, cómo era, ¿Banesto? - para darnos... atención... sus claves para salir de la crisis económica. Información, sí Señor.
Esto es para llorar.
En fin, escribiremos algo más el domingo o el lunes, que dispondremos de las imágenes bien fresquitas (además de las reacciones en Twitter y Facebook).
Adieux, y no tengan arcadas...